Cada vez las luces de neón, las lámparas de los reflectores y los flashes de las cámaras empezaban a hacer algo normal en su vida, la carrera profesional en este ámbito cada vez estaba más cerca. Sus relaciones empezaron a crecer y su talento poco a poco se fue apoderando de pasarelas de modas, en donde chicas y chicos ocotlenses figuraban por su presencia, gracias a la preparación recibida por él. Esto lo llevó hasta las puertas de la escuela de Top Model Fashion, una empresa de mucho prestigio que se maneja en Baja California, y donde “ellos me proporcionaron mucha capacitación, todos los elementos necesarios para que yo fuera adquiriendo más conocimientos y posteriormente pudiera llevarlos a cabo en algunas otras actividades”.
El ser humano
Jaime tuvo una infancia feliz, demasiado cómoda afirma, en donde la economía no fue un problema y mucho menos un obstáculo. Con la usencia en el hogar por un padre donde su trabajo lo requería fuera de casa, y una madre ocupada en los asuntos del hogar habitada por nueve hijos, fue su hermana María de Jesús quien se hizo cargo de él y de gran parte de sus hermanos; fue la que fungió más con el rol de mamá en su caso, pues su apoyo no solo fue de manera económica, sino que además fue quien siempre lo apoyo e impulsó en sus cientos de actividades que se le ponían en frente. Sin embargo el destino le tenía preparado un cambio radical en su vida, una transformación que requirió más allá de lágrimas y el dolor, le exigió algo más, madurar.
A sus 13 años una repentina enfermedad de su hermana María de Jesús, lo llevó a tocar fondo, no solo la enfermedad alejó al bastión de su vida, sino que la comodidad económica simplemente se fue. De la noche a la mañana tuvo que enfrentarse a la soledad de una cocina que se empobrecía cada vez más. Sus padres volcaron su energía, pero sobre todo su amor y cuidados en una hija que una enfermedad en el cerebro, la hacían alejarse a un mundo donde nadie podría entrar. “Pasó muchas veces por mi mente el dejar de luchar por mis sueños, por mis metas, el ver a mi hermana en condiciones que nunca en mi vida había esperado ver, eso me desmotivaba”. Con los ánimos rotos, los sueños desbaratados, pero sobre todo con el alma quebrada, Jaime tuvo que confrontarse con su realidad, estaba solo y sus hermanos y padres requerían de su apoyo. “Mucho tiempo si renegaba, incluso muchas veces me llegué a preguntar el porqué a mi me pasaba, porqué a mi familia, el porqué de esa manera, porqué yo tenía responsabilidades que a mi edad no me correspondían”.” sentía que no valía la pena el seguir luchando por mis sueños si realmente no sabía si podía lograrlos, siempre hace falta alguien que esté a tu lado y te diga ´si puedes, échale ganas´, más sin embargo Dios siempre puso en mi camino gente que me estimuló, dándome ánimos”.
Así lucho y enfrentó los retos que la vida le ponía enfrente, con determinación encontró en su dolor una fuerza poderosa por conseguir sus sueños, su amor por la familia creció de tal manera que ante cualquier pensamiento está su familia, su hermana que aunque aún yace en una cama sin movibilidad alguna, sigue siendo su mayor amor, incluso reconoce que un día le habló un querido amigo de televisa para invitarlo a participar en el casting de Bailando por un sueño, su futuro por el que tanto había trabajado estaba a kilómetros de él, pero al llegar a casa, mover a su hermana, darle de cenar y prepararla para dormir, despidiéndose de ella con un beso en la frente tuvo algo claro en su mente “¿o triunfo por mi sueño o triunfo por mi familia?”. Decidió triunfar con su familia, prefirió mil veces el silencio enternecedor de una hermana que brindó todo su amor y pasión por él, al aplauso falso del espectáculo; decidió seguir comiendo bajo los techos de adobe que acogen a una familia entregándose día a día al amor de María de Jesús.
Es Jaime Navarro, el artista de su propia vida y destino, el personaje que ha sido creado a base de trabajo y esfuerzo, el coreógrafo que entrega su destino a Dios, y al ángel que por el momento se resguarda en su casa.
|
Ya en el 2004, con tablas más solidas y profesionales, estuvo al frente de la preparación del certamen de Señorita Ocotlán, teniendo buena respuesta del público con lo que repetiría en los dos años posteriores dentro del mismo Certamen. Y fue justo en ese mismo año del 2004 donde también tuvo la oportunidad de participar en el concurso a nivel internacional de Guadalajara Fashion Days 2004 “en el que compitieron mis alumnos con modelos brasileños, europeos, estadunidenses, y que al final logramos colocarnos como finalistas, donde de 400 participantes logramos colocarnos en los 10 primeros, y el premio eran 1,500 dólares además de la firma de un año con la marca de Carolina Herrera”.
Todo este andar ya de manera profesional, lo encaminó a formar su agencia de espectáculos y formación artística, hoy ampliamente reconocida como Jimmy de la O, una agencia por la que han pasado “alrededor de 30 personas”.
El también egresado de la carrera de Mercadotecnia, vislumbra un futuro muy prometedor en esta carrera -que reconoce fue de manera accidental- “Pienso complementarme como una Agencia que tenga renombre no solo a nivel regional, sino nacional; que se logre conformar como uno de los mejores estilos implementados a nivel profesional. Ahorita estoy con la construcción de lo que en un futuro pienso que van a hacer mis oficinas complementadas con sus aulas, un salón donde se prepare a las personas que quieran dedicarse al espectáculo, contando con gente profesional, involucrada en el medio artístico”. |
 |